MITO VS REALIDAD: LAS CARICIAS

Hoy hablamos de la intención con la que damos las caricias, centrándonos en la idea que afirma que cuando acariciamos a una persona  estamos buscando una relación sexual ¿será esto cierto?




El propósito de una caricia siempre es una relación sexual.

Este mito es mantenido por algunas creencias religiosas que opinan que las caricias te conducen a las relaciones prematrimoniales y con ello al pecado. Consideran que las caricias amorosas tienen resultados dañinos como el adulterio, te llevan a un matrimonio inseguro si ambos miembros de la pareja han sido acariciados por otras personas, pudiendo provocar el divorcio y muchas contraindicaciones más.

Yo considero que las caricias no solo se reservan para la pareja y mucho menos para el matrimonio, ya que forman parte de la relación que hay entre dos personas, sea una relación íntima, una amistad o un parentesco. Los humanos somos seres sociales que necesitamos relacionarnos con los demás a través de palabras, gestos y hechos. Si hablamos concretamente en una pareja, no tienen porque significar la preparación para una relación sexual, podemos estar expresando el amor que sentimos por una persona en un momento determinado sin que eso signifique el querer pasar a más.

Las caricias pueden ser una actividad sexual más o simplemente un gesto de cariño y amor hacia  el otro. Que se convierta en la antesala de una relación sexual lo decidiremos dependiendo del momento y de nuestras necesidades.
Os propongo una actividad: consiste en buscar en Google "las caricias son pecado", picháis en alguno de los enlaces que aparecen y me hacéis llegar vuestra opinión como comentario al blog.

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