SEXO Y EMBARAZO: TEMA DE LA SEMANA

La sexualidad durante el embarazo siempre ha estado rodeada de miedos infundados, provocados por los tabúes y mitos que dan lugar cuando se habla de este tema, todo ello generalmente es debido a la falta de información sobre la vivencia de la sexualidad, y sobre todo durante el embarazo. Por ello es necesario eliminar ciertos prejuicios y para ello habría que ofrecer información sobre los cambios físicos y psicológicos que, tanto la mujer como la pareja, sufren durante el embarazo. Por eso esta semana en el blog de Anahit consulta abordaremos el tema del sexo durante el embarazo. Como siempre espero que sea de vuestro interés y que os guste.


Para empezar con el tema del sexo durante el embarazo habría que dejar claro, desde un primer momento, que sexo y embarazo son dos palabras que no tienen porque verse como incompatibles, ya que el sexo es una parte importante en una relación de pareja que además, como parte de la vida en pareja, debe verse como una práctica natural durante los meses de gestación.

Pero en el momento que el que las parejas deciden tener relaciones sexuales durante el periodo de embarazo, deben tener en cuenta ciertos factores que le ayudarán a mantenerlas de una forma placentera y segura, tanto para ellos como para su futuro bebé. Estos factores son los cambios que se producen en la mujer, las falsas creencias o mitos y las contraindicaciones que pueden hacer el sexo poco aconsejable.


Para comenzar hay que saber que una mujer embarazada sufre muchas alteraciones o cambios en su cuerpo, a lo largo de todo el periodo de gestación. Pero, al contrario de lo que pensamos, estos cambios no son solo fisiológicos que, aunque si son los más visibles, los cambios también pueden afectar al carácter y a la personalidad, de modo que los cambios fisiologícos no son los únicos ya que también se producen cambios psíquicos que afectan al estado de la mujer. Así que una mujer embarazada comprobará que, dependiendo del momento de gestación en el que se encuentre y, a lo largo de todo este tiempo, sus necesidades y deseo sexual irán cambiando en función del momento de embarazo en el que se encuentre.

Entre los cambios fisiológicos que se producen y que todos conocemos está el hecho de que crece la barriga, pero también el pecho y los pezones, que son más grandes y sensibles; de modo que cada cambio requiere de una adaptación para asegurar una vida sexual satisfactoria durante el embarazo. Estos cambios se deben a que el cuerpo se transforma y por ello las posturas sexuales excitantes, con las que siempre se ha realizado el acto sexual, empiezan a resultar algo incómodo, llegando incluso a producir dolor y molestias; y en consecuencia el rechazo hacia la práctica del acto sexual.

Por otro lado es importante saber que la sexualidad también forma parte de los cambios que se producen durante el embarazo, ya que el deseo sexual, la excitación y la capacidad de llegar al orgasmo pueden variar a lo largo de estos meses.

Seguramente habrá momentos en los que la mujer embarazada sienta un intenso deseo sexual, en cambio también aparecerán otras etapas en las que  no sentirá deseo alguno, pero no te preocupes por ello, simplemente debes informarte y evitar hacer caso de los mitos que circulan por ahí, para ello habla con un especialista que te ayudará a entender estos cambios y te orientará en lo que puedes y debes hacer en cada momento.

Todos estos cambios afectan a la pareja, teniendo en cuenta otros factores que también influyen como son la personalidad, la cultura, la educación, la situación socioeconómica, la situación sentimental actual, las historias sexuales previas o la vivencia actual de la sexualidad.  Estos afectarán a la pareja dependiendo de la comunicación, la vinculación, el compromiso, el proyecto de futuro, la vida sexual en pareja, y desde luego de la información que dispongan de la sexualidad y en concreto de lo que ocurre en la sexualidad durante el embarazo.

Por otro lado nos podemos encontrar el rechazo a mantener relaciones sexuales por el hecho de tener miedo o creer en falsos mitos que nos impide afrontar la práctica sexual durante el embarazo como un hecho natural, de modo que son muchas las parejas que no quieren mantener relaciones sexuales durante esta fase porque temen dañar al bebé.

Aquí sería necesario aclarar que si el embarazo es saludable, es decir, no presenta ningún tipo de complicación, la pareja puede hacer el amor sin temor a ocasionar daño alguno al bebé que la mujer lleva dentro.

El sexo durante el embarazo es una práctica segura ya que el bebé se encuentra perfectamente protegido de cualquier eventualidad que pueda suceder durante las relaciones sexuales, tanto por medio del abdomen, como por la bolsa que contiene el líquido amniótico. Además el cuello del útero está cerrado por un tapón mucoso encargado de evitar cualquier infección.

Dicho esto, también debemos remarcar que las relaciones sexuales durante el embarazo se deben evitar cuando el médico especialista nos advierta de ciertas complicaciones como pueden ser:

- Placenta previa
Si tienes placenta previa eso significa que la placenta está ubicada en una posición más baja de lo normal en el útero, al lado del cuello uterino o cubriéndolo. En general, la placenta previa no es un problema al principio del embarazo, pero si persiste, puede causar hemorragia, así como otras complicaciones, lo cual puede requerir que se adelante el parto.


- Una amenaza de parto prematuro
Un parto prematuro ocurre cuando comienzas a sentir contracciones regulares que hacen que tu cuello uterino se empiece a abrir o a adelgazar antes de la semana 37 de embarazo. Este proceso también se llama dilatación y afinamiento del cuello del útero.


- Sangrado vaginal inexplicable o cualquier secreción vaginal anormal. 


- Contracciones o cólicos abdominales. 


- Ruptura de la bolsa amniótica (fuente o bolsa de aguas). 


- Un brote de herpes genital.
Si tu pareja ha tenido herpes genital tendrás que evitar las relaciones sexuales y otras formas de contacto genital durante toda la duración del tercer trimestre, aunque él no tenga ninguna lesión o síntomas. Lo mismo se aplica al sexo oral, tu pareja no te podrá hacer sexo oral si tiene herpes labial. 


Estas son algunas de las complicaciones que pueden surgir durante un embarazo y por las cuales hay que evitar las relaciones sexuales para no ocasionar daño alguno o complicar más la situación. Si te encuentras en alguno de estos casos es importante que sigas las indicaciones del especialista y  asegúrate de entender si se refiere la penetración o a cualquier clase de actividad sexual que te haga llegar al orgasmo, porque puede dar lugar a pequeñas contracciones del útero. Y, por supuesto, si sientes cualquier síntoma inusual durante o después del acto sexual como dolor, secreción o sangrado, coméntalo con el médico.


Para finalizar tendríamos que decir que el sexo en pareja es una práctica natural, al igual que el embarazo es una faceta más de la pareja, de modo que si tienes en cuenta todo lo anteriormente comentado no debes tener miedo a llevar a cabo las relaciones sexuales con tu pareja, simplemente debes informarte bien antes de que no tengas ninguna contraindicación que lo impide.

Para seguir disfrutando de tu vida sexual también durante el embarazo solo tienes que relajarte, olvidarte de los miedos, seguir las indicaciones de los especialistas y buscar una postura adecuada. Para ayudarte en esta tarea a lo largo de esta semana en el blog de Anahit Consulta ampliaremos información sobre los cambios que se producen, cómo cambia el deseo sexual y las mejores posturas para mantener relaciones sexuales con penetración.


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