LA ALQUIMIA: LA RESPUESTA SEXUAL HUMANA

Hoy descubrimos las diferentes respuestas sexuales de hombres y mujeres. Como siempre espero que os animéis a ser partícipes tanto del blog, como de mis propuestas.



Nuestro cuerpo está preparado para experimentar placer gracias a los estímulos sexuales, los cuales son muy subjetivos y particulares de cada persona. Pero la sensación de placer en sí misma, como se estremece nuestro cuerpo, las contracciones producidas por el orgasmo y la sensación de relajación final, funciona igual para todo el mundo.

El sistema nervioso y los órganos sexuales se ponen en marcha cumpliendo las órdenes eléctricas y químicas que el cerebro transmite a nuestro organismo.

Existen diferencias entre hombres y mujeres a la hora de responder a los pasos que nos conducen al goce sexual. Ellos una vez que están excitados escalan rápidamente hasta llegar a la meseta desde donde ascienden rápidamente hasta llegar al orgasmo. Después se inicia el periodo refractario, es un estado de reposo durante el cual resulta imposible tener un orgasmo durante ese tiempo.

Las mujeres en este sentido somos más complejas. La respuesta sexual femenina tiene tres posibilidades:

1.       El periodo de excitación es más largo seguido de un rápido ascenso hasta el orgasmo, llegando a un estado de reposo.

2.      La excitación se produce de manera paulatina y ascendente hasta llegar a la meseta donde se estabiliza y emprende camino hacia el orgasmo. Cuando sentimos las contracciones del orgasmo, si se estimula de manera adecuada podemos lograr un segundo o varios orgasmos. Esto nos diferencia de los hombres.


3.      La mujer llega rápidamente a la excitación hasta que alcanza la zona de la meseta, sin concluir el último tramo ascendente que culmina con el orgasmo, es decir, que el orgasmo no se produce.


Con la excitación nuestro cuerpo se transforma poco a poco y la respiración se agita, la piel se carga de electricidad, el pecho se hincha, los pezones se elevan, el corazón aumenta su latir, nuestra cara se ruboriza y las pupilas se dilatan ofreciendo una mirada única. De esta manera tan fascinante responde nuestro cuerpo a los estímulos sexuales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario